A punto de cumplir 80 años y tras casi diez sin presentarse en la ciudad de Buenos Aires a la que él mismo define como una “tierra de sentimientos intensos”, llega Tom Zé, un hombre en constante erupción.
A punto de cumplir 80 años y tras casi diez sin presentarse en la ciudad de Buenos Aires a la que él mismo define como una “tierra de sentimientos intensos”, llega Tom Zé, un hombre en constante erupción.